Las habitaciones son de medianas dimensiones. Algunas son de nueva factura consecuentemente se hallan en muy buenas condiciones, al tiempo que las habitaciones más antiguas resultan un poco pasadas de moda pero con todo se hallan también en buen estado. Apróximadamente la mitad de ellas disfrutan de fabulosas vistas de la bahía. El restaurante está situado en la planta baja, al salir del vestíbulo. Consiste en una gran estancia con enormes ventanas a ambos lados, ideales para admirar las espectaculares vistas sobre el siempre cambiante conjunto de esculturas de hielo que es el fiordo. El edificio resulta más bien anodino, con una fachada de colores blanquinosos. El vestíbulo es pequeño y acogedor, aunque un tanto pasado de moda. Es éste un hotel sencillo ubicado en uno de los parajes más espectaculares del orbe.
DK-3952,, Ilulissat 3952 (Groenlandia). El hotel se encuentra en el centro de esta pequeña población que mira a la bahía y a los sus miles de icebergs flotantes. Céntrico 2 kms hasta el aeropuerto más cercano (ilulissat) Cerca del Parque Ferial (central)